La primera parte de este post está por aquí.
Una de las mejores cosas de emprender un viaje que te lleva a visitar pueblos extranjeros es la posibilidad de sumergirse en su cultura, de experimentar tradiciones nuevas que en tu país de origen no existen. Por ejemplo, en PAJOTTENLAND, las agrupaciones de comadronas asiáticas se visten con sus kimonos ceremoniales para presentar a los hijos varones recién nacidos a los vecinos del lugar.

¡Ha sido niño! - exclaman.
Con tanta excitación debida a los continuos descubrimientos me estaba entrando algo de hambre así que me acerqué hasta una pastelería para saborear uno de sus dulces típicos.
Estaba en un lugar que me era ajeno y, aunque cada vez me encontraba más inmerso en su cultura, recordé que en mi país se estaban celebrando las Navidades y decidí indagar sobre la manera en que las festejaban allí. Curiosamente no encontré mucha diferencia, cierto es que los villancicos tenían otra letra pero los instrumentos típicos seguían siendo los mismos. No faltaba ni la pandereta,...
En fin, podría contaros muchas cosas más pero casi que mejor lo dejo para una próxima ocasión ;P




Eso si es promocionar el ejército en Pajoteland! jajajaja
jejeje.... te veo yo muy pajillero ^.^